Volcán de Lava de Chocolate con Helado de Vainilla

El volcán de lava de chocolate es un postre sencillamente perfecto. Si además lo combinamos con helado de vainilla, el contraste frío-calor de de este dulce lo hará aún más genial.

Este postre se puso muy de moda en América hace ya unos 10 años. Mi receta no se parece a ningún volcán de chocolate en especial, sino más bien a lo que yo considiro que es un volcán equilibrado, sin excesos y sin que resulte especialmente dulce como para llegar a empalagar.

Ingredientes (6 raciones)

  • 350 g mantequilla salada
  • 350 g chocolate (60% de contenido de cacao o superior)
  • 5 huevos enteros
  • 3 yemas de huevo
  • 150 g azúcar
  • 15 gramos (2 cucharadas) harina repostería
  • Helado de vainilla

Preparación

  • Corta la mantequilla y el chocolate en trozos pequeños y colocarlos en un bol metálico.  
  • Pon un cazo con 2-3 dedos de agua y ponlo a hervir.
  • Coloca encima el bol metálico. Coloca la mantequilla y el chocolate cortado en trozos.
  • Mueve con una espátula y derrite poco a poco al baño maría.
  • Mientras se derrite el chocolate, combinar los huevos enteros y las yemas de huevo en un bol y batirlos hasta que estén ligeramente espesos.
  • Añade el azúcar a los huevos y batir durante 1 minuto para mezclar. Puedes hacerlo con una batidora de mano también.
  • Una vez derretido, retira la «ganache» (la mezcla de chocolate y mantequilla) del fuego indirecto. Bate enérgicamente para reducir la temperatura.
  • Una vez la mezcla haya perdido temperatura y esté suave, añadir la mezcla de huevos.
  • Batimos bien e incorporamos la harina pasándola por un tamiz preferiblemente.
  • Repartimos la mezcla en 6 tazas pequeñas. Llénalas hasta arriba, dejando solo un dedo, ya que la receta no lleva levadura, por lo que no va a subir.
  • Cocina en el horno a 175ºC (350ºF) durante 18 minutos.
  • Retira los pasteles del horno y enfría durante 2 minutos antes de servir.
  • Vuelca la taza y acompaña de un poco de helado de vainilla. Si buscas una opción un poco más sana, sirve con frambuesas o arándanos. Los frutos rojos son un complemento ideal para este fantástico postre.


Repartir la mantequilla a temperatura ambiente y la harina en 6 tazas pequeñas.  Combinar la mantequilla y la harina haciendo una pasta suave.  Asegúrese de cubrir todas las áreas de la taza. Llene cada taza por igual con la masa hasta aproximadamente media pulgada de la parte superior. Cocine el pastel en el horno a 350 grados durante 18 a 20 minutos hasta que esté firme en la parte superior con una ligera corteza. Saque el pastel del horno y déjelo enfriar durante 1 o 2 minutos.  Volcar el vaso con cuidado en un plato.  Adorne con salsa de frambuesa o de chocolate y bayas frescas.

Deja un comentario